El negocio incluye las bocas de expendio, que representan el 18% de la venta de combustible local, una refinería y otros activos.
El comprador, según se informó oficialmente, es el fondo suizo Mercuria Energy Group.
En negocio estaban en manos del Grupo Raízen, un joint venture propiedad al 50% de la propia petrolera anglo-holandesa Shell y del conglomerado brasileño Cosan, e involucra a todo el negocio de downstream en Argentina: la red de 894 estaciones de servicio, que representan un 18% del mercado de venta de combustible, la refinería de Dock Sud (PBA), una planta de lubricantes en CABA, dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque y dos terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fé.

